El PSOE quiere que Burgos sea en los próximos años una provincia que aproveche al máximo todas sus potencialidades de crecimiento económico, y que lo haga -con ayuda de todas las administraciones- con competencias en la materia. El PSOE quiere que Burgos recupere la senda del crecimiento dentro de un modelo socialdemócrata, basado en la igualdad de oportunidades, la defensa de los servicios públicos y la sostenibilidad económica. En definitiva, el PSOE quiere que Burgos enmarque su proyecto en un ‘Burgalesismo Práctico’, que lo sitúe donde le corresponde en Castilla y León.
En este contexto será difícil que el presidente de la Junta pueda pedir de nuevo el aval a los empresarios para los próximos cuatro años. Centro de Actividades Económicas (CAE) y Parque Tecnológico son dos buenos ejemplos de desidia y de mala gestión. Y lo son de tal magnitud para la economía burgalesa que dificultan en extremo que los empresarios puedan renovar su confianza en Juan Vicente Herrera. Veinte años lleva esperando Burgos un parque tecnológico, y el hecho no es baladí: los mismos 20 años que lleva inaugurado el de Valladolid, lo que significa más de 150 empresas, un volumen de facturación anual de 465 millones y más de 5.000 empleos.
La solución ante el último error de la gestión de Herrera en la tramitación del Parque Tecnológico no es recurrir ante el Tribunal Supremo el fallo judicial, sino sentarse a negociar con el alcalde de Cardeñajimeno para conceder a este asunto la máxima prioridad posible. Otro desatino, suma y sigue, en una lista de oportunidades perdidas para Burgos que Herrera engrosa día a día. De hecho, si la economía burgalesa, cuyos datos parecen confirmar cierta tendencia a la recuperación dentro del actual contexto, se debe, sin duda, a haber aprovechado al máximo sus capacidades y oportunidades: diversificación y mejora del comportamiento exterior. Nada que ver con la gestión de Herrera; más bien, a pesar de ella.
No parece que quien ha fomentado la despoblación, trabajado por la privatización encubierta de los servicios públicos, y dejado a los habitantes de esta provincia sin ayudas para su desarrollo económico, pueda convencerles de la necesidad de seguir otorgándole su aval para la próxima legislatura. Veinticuatro años son demasiados para creer que esta maquinaria ineficiente en la que ha convertido el Partido Popular no necesite un cambio.
María Fernanda Blanco
Número 1 de la candidatura socialista burgalesa a las Cortes de Castilla y León

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